
Ácidos grasos
Los ácidos grasos que tu cuerpo necesita para pensar, ver, regular la inflamación y cuidar el corazón. Omega-3, omega-6, fosfolípidos y grasas de energía rápida, explicados con claridad.

Ácidos grasos: las grasas que cuidan
Durante años se demonizó la grasa, pero hoy sabemos que algunas son imprescindibles. Los omega-3 forman parte de cada membrana celular, del cerebro y de la retina, y regulan la inflamación.
El problema de la dieta moderna no es la grasa, sino el desequilibrio: mucho omega-6 de aceites refinados y ultraprocesados, y muy poco omega-3 de pescado azul. Hace un siglo comíamos estos dos ácidos grasos en una proporción de uno a cuatro; hoy, en muchas dietas occidentales, es de uno a quince o más. Corregir ese desequilibrio es una de las cosas más sencillas y útiles que puedes hacer por tu salud: más pescado azul, frutos secos y semillas, menos aceites refinados y, si hace falta, un buen suplemento de ácidos grasos omega-3.
Todo lo que contamos aquí se apoya en la investigación científica sobre los ácidos grasos publicada en PubMed.
Ver protocolosTrece guías de ácidos grasos y omega-3
Del omega-3 marino a los ácidos grasos vegetales y los fosfolípidos, con dosis, formas y productos verificados.
Omega-3
EPA y DHA
La grasa esencial del corazón, el cerebro y la vista, y la gran aliada contra la inflamación.
Ver guíaOmega 3-6-9
Fórmula combinada
Cuándo tiene sentido tomar los tres juntos y cuándo es mejor solo el omega-3.
Ver guíaAceite de hígado de bacalao
Omega-3 con vitaminas A y D
El remedio tradicional del norte de Europa: omega-3, vitamina A y vitamina D. Evítalo en el embarazo por el retinol.
Ver guíaAceite de lino
Omega-3 vegetal
La fuente vegetal más rica en ALA, ideal para veganos aunque se convierte poco en EPA y DHA.
Ver guíaSemillas de linaza
Lino molido
Omega-3 vegetal, fibra y lignanos. Siempre molidas para aprovecharlas.
Ver guíaSemillas de chía
Omega-3 y fibra
Pequeñas semillas con ALA, fibra soluble y proteína que sacian y cuidan el intestino.
Ver guíaAceite de onagra
Ácido gamma-linolénico
Un omega-6 especial muy usado para la piel, el síndrome premenstrual y la menopausia.
Ver guíaAceite de borraja
La fuente más rica en GLA
Con el doble de GLA que la onagra, para la piel seca, las articulaciones y la inflamación.
Ver guíaCLA
Ácido linoleico conjugado
Grasa de los lácteos y la carne de pasto estudiada para la composición corporal.
Ver guíaAceite MCT
Cadena media
Grasa de absorción rápida que el hígado convierte en cetonas: energía para el cerebro.
Ver guíaAceite de coco
Grasa tropical
Rico en ácido láurico y en grasas de cadena media, para cocinar y para la piel.
Ver guíaFosfatidilserina
Fosfolípido cerebral
Forma parte de las membranas de las neuronas y se estudia para la memoria y el estrés.
Ver guíaLecitina de soja
Fosfolípidos y colina
Emulsiona las grasas y aporta colina para el hígado y el cerebro.
Ver guíaPreguntas sobre los ácidos grasos
¿Qué son los ácidos grasos esenciales?
Son los que el cuerpo no puede fabricar y debe tomar con la comida: el omega-3 de tipo ALA y el omega-6 de tipo ácido linoleico. A partir de ellos fabrica, con poca eficacia, el EPA y el DHA, por eso conviene tomarlos también directamente del pescado o de un suplemento.
¿Qué ácidos grasos omega-3 son mejores, los de pescado o los de algas?
Los dos aportan EPA y DHA, los omega-3 que más necesita el cuerpo. El aceite de pescado es más económico; el de algas es la opción vegana y no tiene riesgo de contaminantes marinos. El de lino o chía aporta ALA, que se convierte muy poco en EPA y DHA.
¿Qué diferencia hay entre EPA, DHA y ALA?
El EPA y el DHA son los omega-3 marinos, los que usa directamente el cuerpo: el EPA sobre todo para la inflamación y el ánimo, y el DHA para el cerebro y la vista. El ALA es el omega-3 vegetal del lino o la chía, y el cuerpo solo convierte una pequeña parte en EPA y DHA.
¿Cómo elijo un buen omega-3?
Fíjate en la cantidad de EPA y DHA por cápsula, no en el total de aceite; que esté en forma de triglicéridos o fosfolípidos, que tenga certificado de pureza frente a metales pesados y que no huela a rancio.
¿Hace falta tomar omega 3-6-9?
En general no. La dieta occidental ya aporta mucho omega-6 y omega-9 con los aceites y los frutos secos. Lo que suele faltar es el omega-3, por eso suele bastar con un buen omega-3.
¿El omega-3 tiene efectos secundarios?
Puede dar regusto a pescado o molestias digestivas, que mejoran tomándolo con comida. En dosis altas potencia los anticoagulantes, y se suspende unos días antes de una operación.
¿Las grasas engordan?
Todas aportan calorías, pero las grasas buenas, como las del pescado azul, el aceite de oliva o los frutos secos, sacian, cuidan el corazón y forman parte de las dietas más saludables. Lo que conviene evitar son las grasas trans de los ultraprocesados.
Un plan para cada objetivo
Nuestros protocolos combinan omega-3, vitaminas, minerales y hábitos para el corazón, el cerebro, la inflamación y mucho más.